Los peces simbolizan los contenidos psíquicos del subconsciente; el acto de pescar equivale a extraer dichos contenidos, tanto si se trata de peces monstruosos escondidos, de peces maravillosos, o de los típicos tesoros difícil de encontrar de los que nos hablan las leyendas, de todo lo que hay en las profundidades del océano y en el fondo de nuestra inconsciencia.
Si a lo que pescamos le quitamos el anzuelo rápidamente y nos desprendemos de él devolviéndolo al mar, significa, que debemos analizar y comprender más a las personas que nos rodean, escuchar un poco más pues un familiar cercano os está dando buenos consejos.
Por el contrario si nos quedamos con la pieza pescada el sueño nos está revelando nuestro temor a avanzar, a recapacitar o aceptar nuestra culpa, la ceguera ante la evidencia y el miedo al rechazo.
Si la pesca capturada es de tamaño pequeño significa nuestra dificultad en alcanzar objetivos, el miedo a cambios bruscos y una relación que se tambalea.